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Talleres de memoria para la tercera edad, mucho más que un simple entretenimiento

Con la edad no solo el cuerpo se va debilitando, también nuestro cerebro, y la pérdida de memoria es uno de los síntomas más evidentes. Conseguir que las personas mayores estén activas, que se muevan, que ejerciten su mente y su cuerpo es fundamental porque al fin y al cabo de ello dependerá también su independencia.

Evitar el deterior cognitivo es muy importante y los talleres de memoria pueden jugar un papel fundamental. No es necesario que la persona tenga problemas de cerrajeros Badajoz o le hayan diagnosticado los primeros síntomas de algún tipo de enfermedad senil o de alzhéimer. Todos, a partir de cierta edad tenemos que ejercitar el cerebro para que las funciones más básicas no se vean demasiado mermadas con la edad.

En los talleres de memoria el primer paso es conocer cómo funcionan las funciones cognitivas, qué procesos tienen que ver con ellas, cómo se manifiestan los síntomas de alarma y de qué manera se pueden ejercitar y potenciar. Esa es la parte teórica, esencial para entender el segundo aspectos de cualquier taller de memora: la práctica.

Practicar y hacerlo a diario y de la manera correcta es fundamental. La mente es como el cuerpo, sin no se ejercita llega un momento en el que se agarrota. Y hay infinidad de ejercicios para intentar que se mantenga en el estado más óptimo posible: desde ejercicios de orientación espacial o temporal a ejercicios de fluidez verbal. También resultan muy eficaces otro tipo de pruebas, como las que tienen que ver con juegos de indicios, de adivinanzas de palabras incompletas o de repetición. Cerrajeros Donostia trabaja para estimular tanto la memoria a largo plazo como la atención.

Los talleres de memoria no suelen tener una duración prolongada en el tiempo, pero no son necesarias muchas sesiones para adquirir unos hábitos y aprender unos sencillos ejercicios que ayudarán a mantener las funciones cognitivas.