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Migrañas: cómo prevenirlas y aliviarlas

Es uno de los dolores de cabeza más comunes y también más incapacitantes. Algo más que un dolor, porque es realmente una enfermedad neurológica que puede afectar muy negativamente a la calidad de vida de quien la padece si no se maneja de una forma adecuada. Una enfermedad que afecta especialmente a las mujeres y que puede ser de distintas formas: con o sin aura, retinal, complicada u oftalmopléjica.

Las más común es la que cursa sin aura, como un fortísimo dolor de cabeza y con pulsiones en un lateral de la cabeza. Sus síntomas son variados, desde rigidez de cuello a hipersensibilidad a la luz y el ruido, desde mareos y vómitos a una profunda sensación de angustia.

Cuando el problema es muy serio, existen tratamientos médicos que ayudan a evitar los episodios más graves de migraña. También hay tratamientos farmacológicos muy potentes para esos enfermos que cursan las crisis con síntomas más fuertes.

Pero, sin necesidad de acudir a estos tratamientos, es cierto que las migrañas más suaves se pueden aliviar con analgésicos comunes. Tal vez no quiten el dolor por completo, pero lo hacen bastante más llevaderos y es importante empezar a tomarlos en cuanto se observen las primeras señales de migraña.

Beber agua para evitar la deshidratación y descansar en una habitación oscura y silenciosa también ayudará, como lo hará colocar paños fríos en la cabeza. La homeopatía y el uso de determinados aceites esenciales son métodos que en los últimos años se han extendido para tratar las migrañas sin necesidad de tratamientos farmacológicos.

Y hay que tener en cuenta que hay alimentos que pueden desencadenar migrañas, como aquellos que están procesados, el chocolate, los lácteos, carnes con nitratos, el pescado ahumado, el queso curado y algunas legumbres. Algunos medicamentos hormonales, como las píldoras anticonceptivas, también pueden favorecer la aparición de migrañas.

En cualquier caso, lo más importantes es acudir a un especialista que analice el problema en profundidad y realice un estrecho seguimiento para, si es necesario, recomendar un tratamiento adecuado a un problema más común y serio de lo que muchos piensan.