Belleza

Consejos para evitar el dolor de espalda

Es uno de los dolores más habituales y también que más bajas laborales provoca: el dolor de espalda. Todo el mundo los padece en algún momento de su vida, son molestos e incapacitantes, pero fácilmente prevenibles porque en muchos casos se derivan de hábitos posturales completamente inadecuados. Hábitos, por cierto, que se inician en la infancia, de ahí la importancia de corregirlos cuanto antes. Y a ello hay que sumar la falta de tono muscular porque no se hace deporte o el sobrepeso.

Ya hemos señalado algunas de las causas que provocan los dolores de espalda. Ahora vamos a ver hábitos y trucos para, al menos, intentar aliviarlos y, en la medida de lo posible, evitarlos.

  • Postura a la hora de dormir: una postura incorrecta en la cama hará que nos levantemos, irremediablemente, con dolor de espalda. Lo aconsejable es dormir de lado o boca arriba y siempre en un colchón y con una almohada adecuados.
  • Hacer ejercicio: es fundamental que los músculos de la espalda estén tonificados y tengan suficiente fuerza. Para ello conviene realizar algún tipo de ejercicio para fortalecerlos, desde natación a pilates o yoga. Estos son los más recomendables, pero caminar o hacer abdominales también ayuda.
  • Evitar el estrés: a simple vista puede parecer que el estrés no está relacionado con la espalda, pero no es así. La tensión acumulada, los nervios y el estado emocional influyen también en los dolores lumbares.
  • No levantar objetos demasiado pesados: cargar con mucho peso es uno de los factores que puede desencadenar dolores de espalda. Cuando es inevitable tener que hacerlo, conviene cuidar la postura y utilizar cualquier instrumento que pueda ayudar. Los niños deben utilizar obligatoriamente mochila con ruedas.
  • Evitar el uso de tacones: en el caso de las mujeres, los tacones son una auténtica agresión para la espalda. A ser posible, no sobrepasar los 5 centímetros.
  • Cuidar la postura: tanto si se está sentado como si se permanece de pie, la postura es importante. Sentarse en el borde de la silla, con la espalda mal apoyada o las piernas cruzadas no ayuda a nuestra espalda, como tampoco lo hace permanecer de pie apoyando el peso del cuerpo en un solo pie.

Son pequeños consejos para evitar dolores de espalda y hábitos que pueden hacer que estos se conviertan en crónicos.