Belleza

Caminar: un ejercicio muy saludable

No a todo el mundo le gusta hacer deporte. Pero lo cierto es que andar es un ejercicio muy suave que puede, además, ser muy placentero. Y no solo eso, sino que tiene innumerables beneficios para la salud, lo puede practicar cualquier persona y en cualquier lugar abierto, no necesita un equipamiento específico más allá de ropa cómoda y buen calzado y, evidentemente, es muy barato.

Caminar ayuda a perder peso y a combatir la celulitis, a mantenerse ágil, mejora la circulación, evita problemas y lesiones de deportes de mayor impacto…y son solo algunos de sus beneficios, los más conocidos. Pero caminar también reduce el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, asma, diabetes, previene la osteoporosis e incluso mejora la actividad sexual.

Pero, como cualquier otro deporte, para conseguir beneficiarse de ellos es necesario practicarlo con regularidad. Cuando se ha tomado la decisión de empezar a caminar lo mejor es hacerlo poco a poco. No es necesario empezar con caminatas de una hora, se puede empezar con 20 minutos e ir aumentando el tiempo poco a poco. Cierto es que media hora ya se considera suficiente, pero si se puede llegar a la hora, mucho mejor.

Pero no se trata de pasear tranquilamente viendo los escaparates de la zona o charlando con la persona que nos acompañe. Aunque se empiece a un ritmo pausado para ir calentando, es necesario ir elevando el ritmo hasta conseguir un paso rápido, aunque sin llegar a la carrera. Esa es la forma en la que de verdad se ejercitarán los músculos y nuestro organismo se fortalecerá.

Andar nos pone en forma y mejora el estado de nuestro organismo. Son dos aspectos esenciales, pero no los únicos que hay que tener en cuenta. Caminar también supone beneficios a nivel psicológico: ayuda a combatir la depresión y el estrés, mejora problemas de insomnio, contribuye a mejorar problemas emocionales de todo tipo e incluso se cree que ayuda a prevenir la demencia.